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Con la aprobación del Espacio Europeo de Educación Superior se ha establecido que no sólo la docencia y la investigación contribuyen a la calidad de la formación universitaria, sino también las actividades relativas a la Orientación del alumnado. El proceso de Convergencia Europea ha traído consigo un nuevo modelo educativo que ha supuesto pasar de la educación centrada en la enseñanza a la educación centrada en el aprendizaje; del aprendizaje terminal al aprendizaje a lo largo de la vida; del aprendizaje por contenidos al aprendizaje por competencias; del rol del profesor como transmisor de conocimientos al de mediador de competencias. Todo esto ha revitalizado la importancia de la Orientación Universitaria, que ha alcanzado en la actualidad un importante status como factor de calidad del sistema de Educación Superior.

De acuerdo con las directrices europeas sobre la garantía interna de calidad de las instituciones de Educación Superior que ha elaborado la European Association for Quality Assurance in Higher Education (ENQA) y los criterios establecidos por el Ministerio de Educación relativos a la ordenación de las enseñanzas universitarias, la Red de Agencias de Calidad Universitaria (REACU), formada por la ANECA y las Agencias de Calidad Autonómicas, han acordado unos criterios comunes a tener en cuenta en los procesos de evaluación y autorización de Programas y Títulos Oficiales. En el caso de la Universidad de La Laguna se ha establecido un Sistema de Garantía de Calidad común para todas las Titulaciones, donde se tendrán en cuenta una serie de procedimientos que en muchos casos implica la puesta en práctica de acciones orientadoras con el alumnado (procedimiento para la Orientación al estudiante y desarrollo de la enseñanza; procedimiento para la Gestión de la movilidad de los estudiantes; procedimiento para la Gestión de la Orientación Profesional; procedimiento para la definición de la gestión de las Prácticas Externas integradas en el Plan de Estudios…)

La Orientación y la acción tutorial constituyen por tanto dos importantes herramientas para lograr una mejor calidad de la enseñanza universitaria. Su principal aportación se centra en servir de guía al proceso de aprendizaje y de formación, empleando todas aquellas estrategias que le permitan superar las situaciones a las que se tienen que enfrentar a lo largo de su formación y que tienen que ver con la desinformación acerca de los estudios universitarios, las estrategias y dificultades de aprendizaje, la definición de itinerarios formativos y proyecto académico-profesional, las dificultades para cumplir con las exigencias académicas, los problemas para enfrentar los procesos de toma de decisiones, la preparación de la transición al mercado de trabajo, etc.

Hay, por tanto, una importante línea de trabajo e investigación en torno a la Orientación Universitaria, que se justifica por la relevancia que ha alcanzado esta área en el contexto de la Educación Superior, no sólo para profundizar en los problemas y necesidades que concurren en este período formativo y que afectan a toda la comunidad universitaria, sino para diseñar distintas estrategias y recursos que permitan dar una respuesta óptima a los problemas que en él acontecen. Y este es precisamente el marco general en el que se situamos los intereses del grupo G.U.F.O.I. (Grupo Universitario de Formación y Orientación Integrada). Los integrantes de este grupo comparten el interés por intervenir, desde un enfoque multidisciplinar y psicopedagógico, en distintos aspectos para lograr la optimización del proceso formativo en la enseñanza superior.